Crear contraseñas fuertes, variadas y que siempre recuerdes es importante para mantener tus cuentas más seguras.
La idea es tener una contraseña segura, pero que a la vez no necesites apuntarla en ningún sitio, no necesites gestores de contraseñas y, por supuesto, no vayas repitiendo la misma contraseña en todas tus cuentas.
Repetir la misma contraseña en todas partes es un desastre para la seguridad. Para remediarlo, se puede usar una pequeña regla mnemotécnica.
Qué debe tener una contraseña fuerte
Para que una contraseña sea fuerte, lo primero es que tiene que tener entre 12 y 15 caracteres.
Hay algunas cuentas que no permiten meter muchos más caracteres, así que se puede mantener entre 12 y 15 caracteres.
Una contraseña fuerte debería tener letras, números, símbolos de puntuación e incluso algún espacio.
| Elemento | Recomendación |
|---|---|
| Longitud | Entre 12 y 15 caracteres. |
| Letras | Usar minúsculas y mayúsculas. |
| Números | Agregar una parte numérica fácil de recordar. |
| Símbolos | Usar signos como más, menos u otros símbolos de puntuación. |
| Variación | No repetir la misma contraseña en todas las cuentas. |
Usar una regla que puedas recordar
Se trata de crear una regla que tú conozcas y por la cual te puedas acordar de todas tus contraseñas.
La regla que se muestra aquí es solo un ejemplo de regla, como otro cualquiera que puedes inventar tú. Simplemente sirve para dar ideas y ver que no es tan complejo tener todas tus contraseñas en la cabeza.
Ejemplo usando tres palabras
Para el ejemplo, se pueden utilizar tres palabras. Siempre va a ser un animal, un objeto y una comida.
Por ejemplo:
- Animal: gato
- Objeto: mesa
- Comida: sopa
En vez de poner las palabras enteras, se pueden usar solamente las vocales de estas palabras.
Primer paso: sacar las vocales
El animal es gato, así que las letras serían la a y la o.
El objeto es mesa, así que serían la e y la a.
La comida es sopa, así que serían la o y la a.
Este sería el principio de la contraseña:
a o e a o a
Segundo paso: usar minúsculas y mayúsculas
Ahora se puede complicar un poquito.
Por ejemplo, se puede decidir que todas las palabras van a empezar con minúscula, pero van a acabar con mayúscula.
Así quedaría:
aO eA oA
Todavía puede salir débil porque no llega a los 12 caracteres, pero ya sería bastante difícil que un bot adivinara esto.
Agregar símbolos para separar las palabras
Para separar las palabras, se puede aprovechar y meter símbolos.
Por ejemplo, empezar siempre con un más y continuar siempre con un menos.
La regla sería recordar que siempre es animal, objeto y comida; que siempre son las vocales; que siempre la primera vocal es minúscula y la segunda mayúscula; y que los símbolos son el más y el menos.
Así se forma el principio de la contraseña:
aO+eA-oA
Agregar una parte numérica
Ahora se puede hacer un espacio y poner un número.
Por ejemplo, se podría poner 2024, pero para no poner el año entero, como este 24 va a ir cambiando y si el año que viene creas una contraseña ya no te vas a acordar si era del 2024 o del 2025, se puede poner simplemente el 20.
Así quedaría:
aO+eA-oA 20
Agregar la parte de la web
Ahora se coloca la parte que corresponde a la web en la que estás.
Si quieres acordarte de la contraseña de Twitter, se podría poner Twitter, pero en vez de poner la palabra completa, se eligen algunas letras solamente.
Por ejemplo, la primera y la última letra.
Además, se puede decidir que todas estén en mayúscula.
Para Twitter, sería:
TR
Entonces, la contraseña para Twitter quedaría con la regla creada.
Cómo variar la contraseña para cada cuenta
La idea es que la base de la contraseña se mantiene, pero la parte final cambia según la web o servicio.
| Servicio | Parte que cambia |
|---|---|
| Primera y última letra en mayúscula. | |
| Primera y última letra en mayúscula. | |
| BBVA | Primera y última letra en mayúscula. |
La contraseña para Facebook simplemente cambiaría la parte que corresponde a Facebook.
Si estuvieras en el BBVA, sería la parte correspondiente al BBVA.
Así, cada cuenta tiene una contraseña diferente, pero todas siguen una misma regla que puedes recordar.
Ventaja de usar este método
Una vez sabiendo esto, ya no hace falta apuntar contraseñas.
La idea es que te las vas a saber todas y llegará un momento en el que vas a ir a cualquier sitio y te vas a acordar de cómo es tu contraseña.
Conclusión
Crear una contraseña fuerte no tiene que ser tan complejo.
Usando una regla mnemotécnica con palabras, vocales, mayúsculas, símbolos, números y una parte relacionada con cada web, puedes tener contraseñas variadas y más seguras sin repetir la misma en todas tus cuentas.
Lo importante es que la regla la conozcas tú, que puedas recordarla y que no uses la misma contraseña para todos los servicios.



